En aquellas tardes de charla, comentaba que los primeros pobladores viajaban de a caballo por caminos de herradura y con avió en mano para, intercambiar productos en Neiva o Silvia. Cambiaban coca, mambe y productos agrícolas por velas, licor y ovejos.
También comentaba que: La profesora Encarnación quien laboro en la escuela de paja de Cohetando Centro, atendía por tres días de la semana a los hombres y por tres días a las mujeres. Pues así, recomendaban las monjas que eran las encargadas de la educación en esta zona del Cauca; Los pobladores de la zona tenían que pelar el café a mano, hasta que un día don Basilio Medina quien vivía en Togoima, trajo la primera máquina despulpadora de café y el con gusto la prestaba a los comuneros para facilitarles el trabajo.