las veredas en general participaban sin ningún tipo de egoísmo. Dice que comenzó a trabajar con tan sólo $15000 y que con ello lograron echar una buena roza de maíz y fríjol que luego fue para beneficio de todos. Recuerda que cuando se iba a las mingas, toda persona pequeña o grande llevaba con gusto su aporte para el almuerzo, valores comunitarios que hoy en día se han ido perdiendo. Entre las obras materiales que logró sacar adelante durante su periodo de gobierno, está la terminación de la actual casa del Cabildo y el techo de la sección primaria, entre otras. El mensaje que nos deja don Ricardo no es otro que el de recuperar y fortalecer nuestras tradiciones, reviviendo antiguos valores, fiestas y costumbres que hemos perdido.