Nos comenta que, en aquellos tiempos, cuando había que salir a realizar gestiones, cada uno tenía que llevar su avío porque dinero no había, escasamente se disponía de ciertas monedas que obsequiaban algunos comuneros. Dice que para las mingas familiares siempre se disponía de un marrano o de un ovejo
para cuidar a los trabajadores y que, para las mingas comunitarias, la costumbre decía que había que compartir buena chicha y un buen mote con col de lo frío y fríjol cacha, incluso se consumía bastante mejicano, habas y batata.
Con nostalgia recuerda la época de la violencia, sus atropellos y estragos, cuando el alcalde era un militar de nombre Santos Rincón, quien los citó a reunión en La Muralla con el objetivo de invitarlos a que se armaran con garrotes, piedras, escopetas y peinillas porque “la chusma” dizque ya venía en camino, además, de ahí tuvieron que bajar a custodiar la alcaldía porque la iban a atacar. Con respecto a la problemática social, manifiesta que ésta se debe contrarrestar con el buen uso de la Medicina Ancestral, tal como se hizo en tiempos de la violencia cuando se convocaron todos los Sabedores Ancestrales en Agua Bendita para que cogieran y alejaran los espíritus de la chusma.
Actualmente es el capitán del Resguardo Indígena de Cohetando desde el año 2006.