Durante su periodo como Gobernador, no se presentaron dificultades graves, solamente inconvenientes relacionados con linderos y otros ocasionados por el consumo irresponsable de chicha y aguardiente. Su labor se centró en saber aconsejar a la comunidad, motivando la participación hacia los trabajos comunitarios y exigiendo respeto entre unos y otros. Nunca ha salido del Resguardo, ni siquiera a jornalear, pues sostiene que antes que ir a trabajar a otras partes, hay que fortalecer la propia parcela.
En la actualidad trabaja por los lados del Tablón, acompañado de su esposa y algunos de sus hijos, disfrutando además de la alegría y las ganas de vivir que le regalan a diario sus nietos.