Lugar conocido como La Cruz de Avirama. De igual forma gestionó la construcción de la capilla de la actual vereda Guaquiyó, obra que también contó con el apoyo del sacerdote antes mencionado. Siempre ha cultivado la pasión por la lectura, incluso hasta nuestros días, conjugándola con la narración oral de historias referentes a las guerras del 28, del 48 y la de los mil días, entre otras.